¿Dónde está tu martillo?
¿Y tu jurado?
¿Cuál es mi ofensa esta vez?
No eres un juez pero, si vas a juzgarme, bueno, senténciame en otra vida.
No quiero oír tus canciones tristes;
No quiero sentir tu dolor
cuando juro "todo es tú culpa".
Porque sé que no somos lo mismo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario